Sobrecargas y crisis curativa.
La crisis curativa es una fase de recuperación y desintoxicación del cuerpo después de un tratamiento. No tiene porqué presentarse siempre y las molestias que se puedan sentir dependeran del tiempo que las toxinas hayan permanecido en el cuerpo. Los casos crónicos son antiguos y pueden necesitar un tratamiento prolongado. No se han desarrollado de la noche a la mañana y necesitan mucho Reiki para devolver el equilibrio al cuerpo. Los casos agudos como accidentes o dolencias repentinas se recuperan más rápidamente y las reacciones posteriores al tratamiento son menores.
Todos tenemos sobrecargas y todos estamos interesados en eliminarlas. Se trata de alimentos que ingerimos de más, excedentes repartidos por todo el cuerpo y se acumulan en forma de grasas, humos y gases presentes en el aire procedente de fábricas, de los coches, areosoles, pesticidas, etc. que se van depositando en el cuerpo sin saber bien dónde ni por cuánto tiempo y que daños pueden producir a la larga. Pues bien, estas sobrecargas que hemos absorbido, en su mayoría por la boca, el estómago y los intestinos, pueden ser devueltas al tubo digestivo a fin de ser eliminadas por vía natural. Mediante el uso del Reiki se activa el cuerpo y los órganos digestivos para desplazar aquellas toxinas o excedentes inútiles para ser eliminados. Durante este proceso se presentan una variedad síntomas que la gente asocia a estar peor de lo que estan antes del tratamiento. La energía obliga al cuerpo a deshacerse de toxinas acumuladas almacenadas en los tejidos de nuestro cuerpo mediante la excreción de ellas a través de la piel, la orina, las heces y la bilis (los fármacos y otros productos de deshecho se excretan por la bilis). Son efectos temporales y no ha de preocuparse pues son una señal de que el cuerpo está eliminando microorganismos y químicos que pasan con los alimentos y medicamentos.